Hernias discales, nueva posición jurisprudencial.

El tema de las hernias discales, formando parte de una de las principales patologías de origen ocupacional que afecta a los trabajadores así determinado por las propias estadísticas del INPSASEL, requiere un análisis en sus tres vertientes principales: la técnica, la médica, y por supuesto la legal.

Es esta última la que me ha interesado desarrollar por mi ejercicio profesional como abogado, como por ejemplo en mi libro “La LOPCYMAT 100 preguntas, 100 respuestas”, en la pregunta N° 8 “¿Cuál ha sido el tratamiento jurisprudencial de la hernia discal?”

Ahora bien, la Sala de Casación Social del Tribunal Supremo de Justicia en sentencia de fecha 03-08-2017, N° 0706, Magistrado ponente Jesús Manuel Jiménez Alfonzo, caso ROBERT JOSÉ MARÍN SÁNCHEZ contra FORD MOTOR DE VENEZUELA, S.A., decidió un caso referido a hernia discal, de cuyo contenido emanan interesantes aspectos que son de relevancia analizar brevemente por su incidencia técnica, médica y por supuesto legal.

PRIMERO: De los hechos:

El trabajador realizaba labores como operador en la Planta de Ford, con distintos puestos de trabajo durante su relación laboral, que duró unos 10 años (desde el 2000 hasta el 2010), donde predominaba la actividad física con esfuerzo físico considerable (bipedestación prolongada, empujar y levantar carga, posturas forzadas con repeticiones, laborando en horas extraordinarias, etc.).

Por parte del IVSS le fue diagnosticado “VERTEBRA EN CUÑA L2-L3. ARTROSIS LUMBAR SEVERA, ESCOLIOSIS LUMBAR- DEGENERACIÓN DE DISCOS L2.L3, L5.S1”, con una pérdida de capacidad para el trabajo de 67% y por lo tanto siendo incapacitado.

Y el INPSASEL lo certifica como una enfermedad ocupacional consistente en Discopatía lumbar L1-L2, L3-L4 y L4-L5, y Hernia Discal L2-L3 y L5-S1 (COD. CIE10-M511), que le ocasiona una discapacidad parcial permanente para el trabajo habitual mayor al 25%.

Demanda a la empresa por responsabilidad subjetiva y secuelas o deformidades según la LOPCYMAT, y lucro cesante y daño moral según lo dispuesto en el Código Civil.

SEGUNDO: De las pruebas de la empresa:

Documentales a las cuales se les otorga valor probatorio evidenciándose el cumplimiento de la normativa legal en materia de seguridad y salud en el trabajo, al estar debidamente suscritas por el trabajador en señal de recibida: notificación de riesgos, constancia de análisis de seguridad en el trabajo de las operaciones de planta, y notificación al actor sobre la descripción del cargo de operario de producción.

Documentales que fueron desechadas del material probatorio por no ser oponible al trabajador al no contar con la firma de éste (y en algunas de ellas también por no tener el sello de la empresa), y ser violatoria del principio de alteridad de la prueba el cual consiste en que las partes no pueden invocar a su favor las pruebas elaboradas por sí misma: Planilla de examen pre-empleo emitida por la empresa demandada, resumen de Historia Médica del actor elaborado por el servicio médico de la empresa, documental sobre el programa de seguridad y salud en el trabajo de la empresa, documental referida a los aspectos contenidos en el programa y descripción del proceso productivo de la empresa.

CONCLUSIÓN: El personal supervisorio, gerencial, y del servicio de seguridad y salud en el trabajo deben estar atentos que todos los documentos que se le entreguen al trabajador (comenzando con el programa de seguridad y salud en el trabajo, y demás instrumentos), estén firmados y con la respectiva impresión dactilar de los trabajadores, así como con la firma de los representantes del patrono y del SSST con su respectivo sello, para que los mismos tengan plena validez probatoria.

TERCERO: Valor de la certificación médico ocupacional (CMO)

La sola CMO del INPSASEL no resulta suficiente a los efectos de demostrar que exista una relación de causa efecto entre el incumplimiento de obligaciones patronales en materia de seguridad y salud en el trabajo, y la aparición o el agravamiento de los padecimientos físicos del trabajador demandante.

Por tanto deben demostrarse al menos tres elementos para que procedan dichas indemnizaciones: la ocurrencia del daño mismo, el incumplimiento de normas y obligaciones patronales en materia de seguridad y salud en el trabajo, y finalmente, una relación causal entre dichos incumplimientos patronales y la ocurrencia del accidente de trabajo o enfermedad ocupacional.

Para el caso en análisis la Sala señaló que respecto a este último elemento no demostró el trabajador la existencia de una relación causal entre las obligaciones incumplidas en materia de salud y seguridad en el trabajo del patrono y la aparición o el empeoramiento de su enfermedad (hernia discal).

CONCLUSIÓN: El abogado del trabajador debe aportar la mayor cantidad de elementos probatorios para intentar probar dicha relación de causalidad, y no simplemente promover la CMO del INPSASEL.

CUARTO: Desvalorización legal de las hernias discales

En un aspecto relevante la referida Sala señala, que la enfermedad o patología que presenta el trabajador, está asociada a las vulgarmente llamadas hernias discales -que realmente son protrusiones o prolapsos discales-, las cuales tienen un origen fundamentalmente degenerativo, en el que ciertamente poco puede intervenir el tipo de trabajo que se desarrolla para la aparición de dichas protrusiones en los discos intervertebrales de las personas.

Es por ello, que normalmente muchas personas asocian esta patología al levantamiento de peso, movilización de cargas o con el trabajo forzado, porque igualmente establecen una correlación entre las hernias discales y las hernias umbilicales o las inguinales; no obstante, la realidad médica demuestra que nada tiene que ver una patología con la otra, así como tampoco las hernias o protrusiones discales con el desempeño de oficios que involucren el levantamiento de cargas pesadas, ya que ambas enfermedades no tienen la misma sintomatología y también resultan diferentes en su aparición, mientras que la hernia inguinal o la hernia umbilical, si están asociadas al elemento del trabajo forzado.

Y concluye la Sala que aun cuando la empresa no hubiere cumplido con la gestión de seguridad y salud en el trabajo, con tal proceder, no se hubiese podido determinar el deterioro degenerativo del trabajador demandante y lo más importante aún, haber podido evitar la aparición del problema o la disminución de su impacto.

CONCLUSIÓN: Se descarta entonces que el agravamiento de una patología músculo esquelética esté asociada al esfuerzo físico en el puesto de trabajo, por más exigente y, disergonómico que sea, y por más que se demuestre el incumplimiento de la gestión de seguridad y salud laboral por parte del patrono, trayendo como consecuencia el no proceder el pago de la indemnización por responsabilidad subjetiva contenida en el artículo 130 de la LOPCYMAT.

Esto lleva nuevamente al debate técnico-médico-legal de no considerar estas patologías como imputables su agravamiento al hecho ilícito patronal.

Abog. Luis Eduardo Mendoza Pérez

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